Inspirados en nuestras raíces y en el sabor de lo auténtico, retratamos el espíritu de Acajutla con fotografías llenas de vida, food styling fresco y un diseño de menú que evoca lo artesanal y lo natural. Desde ingredientes locales hasta rostros reales, cada elemento gráfico fue pensado para reflejar el cariño con el que se cocina en El Salvador. Colores cálidos, texturas rústicas y detalles hechos a mano construyen una identidad que celebra lo que somos: sabor, familia y unión. Porque compartir lo nuestro es lo que más nos define.